Los “Segundos” de la Historia X

Andre Agassi

Intro

En la última entrega de esta lista (claro que, por definición provisoria, porque en la historia del tenis, siempre podrá haber alguien más para integrarla) de los que no alcanzaron a pasar al exclusivo Olimpo de los más grandes de la historia, veremos a, tal vez, el que sí debe estar entre los tenistas más reconocidos entre los que jugaron y los que no al tenis: el “Kid” de Las Vegas, Andre Agassi.

Dentro de la cancha no fue solo su juego rápido, contundente (también lo apodaban “The Punisher, el Castigador”), lo que hizo que el estadounidense se destacara, ni tampoco sus resultados precoces (N° 3 del mundo a los 18 años) ni, claro, sus 8 Grand Slams, o su medalla olímpica, lo que lo transformó en un ícono a imitar por millones de chicos y jugadores.

Fuera del court, su estilo excéntrico de vestirse (shorts de jean, calzas flúo, el pelo largo teñido), su comportamiento arrogante con los rivales (recordemos cuando jugando contra Argentina en la Copa Davis, le paró un saque con la mano a Martín Jaite, dejándole ganar un game en un partido en el que lo iba destrozando), su vida privada (affaires con Barbra Streissand, con modelos, casamiento con Brooke Shields, la actriz de Hollywood, su separación, y luego su segundo enlace con la supertenista Steffi Graf) y hasta su historia de caída y resurrección después de las drogas y de llegar al subsuelo del ranking mundial. Todo eso, también lo hizo un blanco fijo de la atención de los medios en el marco de lo que fue la explosión de las comunicaciones en los 90 del siglo XX, y en donde Andre dio (y aprovechó) lo que los medios querían: imagen y sustancia, pero más que nada imagen.

Mas allá de todo, y no siendo esta una bio de Agassi, sirve poner el contexto, pero no perdamos de vista porqué está acá: tiene unos resultados increíbles y una carrera llena de logros y drama que hacen más valorable todo lo que hizo. Veamos las razones de porqué “Double AA” (como las pilas, otro apodo) merece pertenecer:

Inicios

“Guardate el cheque”

Le dijo el entrenador Nick Bolletieri al padre de Andre, cuando se lo llevó a la Academia y le dijo que solo le podía pagar 3 meses de entrenamiento. Nick solamente lo vio jugar media hora y se convenció de que había un potencial increíble en el chico

Andre fue el menor de cuatro hijos de un inmigrante iraní de origen armenio (Mike Agassi), y su segundo nombre es Kirk, por el millonario Kirk Kervorian, uno de los fundadores de Las Vegas.

Criado por su padre como sus otros tres hermanos, con la idea del tenis como vehículo del ascenso social, tuvo un éxito relativo con Phil y con la primogénita (que luego se casó con otro protagonista de esta saga, Pancho González), pero fue con el más pequeño que sus sueños se volverían realidad.

Con una coordinación por encima de lo normal y un padre decidido a todo (y acá no es una exageración), más una disciplina férrea, se fue construyendo el “fenómeno” (tal vez pocas veces mejor aplicado el término en sus varias acepciones en la historia del tenis) Andre Agassi.

Sin querer hacer una reseña de su biografía que tanta difusión tuvo, en la que incluso algunos, entre los que figuro, creen ver una manera de “sacar todos los esqueletos del ropero” para limpiar su historial para futuros negocios y/o política, es posible marcar algunos hitos de su infancia abusada por los manejos de su padre:

l Como cuando lo hizo jugar un partido por dinero a los ocho años con un veterano, en el que el desafío fue escalando hasta terminar compitiendo por la escritura de la casa!

l O cuando le dio una pastilla estimulante para competir mejor, cosa que Andre, advertido por su hermano mayor que ya lo había sufrido, le dijo que no le había causado ningún efecto y el padre desistió

l O las veces que postergó los deseos y necesidades de sus hermanos y familia, por el futuro del más pequeño

Los ejemplos podrían seguir, pero dan una muestra del marco de crianza de uno de los “sobrevivientes” de los que llegaron al éxito. Hay miles con historias similares, que no lo lograron, sucumbieron en el camino con una vida emocional quebrada y sin dinero. Andre por lo menos logró lo segundo.

Con 13 años, su padre lo dejó en la Academia Bolletieri, donde vieron su potencial y le permitieron canalizar su rebeldía dentro del entrenamiento. En tres años ya era un tenista listo para el salto profesional dentro de la cancha, pero con la inmadurez y arrogancia de un adolescente superdotado.

Su look desgreñado, su pelo teñido, las uñas pintadas y su irreverencia eran motivos para no ser bien visto en el circuito, pero, ya sabemos, dentro de la cancha, manda y habla la raqueta. Y ahí Andre mostraba el camino de lo que vendría para todo el tenis: una potencia y un despliegue abrumador, a la vez que contagiaba a toda una generación de sus modos y estilo de juego.

Su carrera profesional

“Juego al tenis para ganarme la vida, aunque odio al tenis, lo detesto con una oscura y secreta pasión, y siempre lo he detestado”

Andre Agassi

A los 16 años, terminó como N° 25 del mundo. Ya todos hablaban de él y su primer título vino en Sudamérica en el torneo de Itaparica, en 1987. A fin de esa temporada, ya había sobrepasado el millón de dólares en premios. Para fines de 1988 ya era el N°3 del mundo.

Poco a poco, con finales y muy buenos partidos, fue avisando que venía a estar entre los primeros: dos finales seguidas de Roland Garros más una del US Open. Pero fue en 1992 que ganó su primer Grand Slam, en su superficie menos favorita: Wimbledon. Y no paró hasta 1995, cuando alcanzó por primera vez el N°1 del mundo. Ya había contratado a Bad Gilbert como su coach para un reenfoque en su manera de jugar “win or nothing”, agregando variantes tácticas y técnicas. Incluso en un año no tan bueno como 1996, logró la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Atlanta.

Luego de dos años en la cima, una operación de muñeca, su divorcio, su coqueteo con las drogas y un replanteo de su manera de ver las cosas, y tras tocar fondo (se fue al puesto 141 del ranking), con un nuevo look de cabeza rapada, comenzó a volver a mostrar su nivel real.

Agassi en Wimbledon

En 1998 volvió recargado, pasó del puesto 110 al 6to. En 1999 ganó el Abierto Francés, y logró estar entre los ocho jugadores que han triunfado durante su carrera en todos los Grand Slams. El resto son: Rod Laver, Fred Perry, Roy Emerson, Don Budge, Roger Federer, Rafael Nadal, y Novak Djokovic. Ese año volvió al N°1

Tuvo tres años muy buenos, aunque no pudor retener la posición. Pero volvió en el 2003 aunque solo por dos semanas, y fue superado por Hewitt primero y luego por Ferrero. En total, en toda su carrera estuvo 101 semanas al tope del ranking

En el 2006 se retiró en el US Open, con la espalda muy lesionada y tras una carrera de 20 años al máximo nivel. La ovación duró cuatro minutos….

Sus momentos

Cuando tomó drogas

Luego de su divorcio y de varias derrotas por falta de enfoque, entrenamiento (había engordado y le decían “Burger King”), Agassi cayó en una especie de vacío y soledad en su mansión de Las Vegas. Y un amigo lo indujo a probar la droga cristal o metanfetamina, y realmente cuando lo hizo, salía, cómo él dijo: “Hay un momento de arrepentimiento, seguido por una vasta tristeza. Luego viene una ola sísmica de euforia que barre los pensamientos negativos de mi cabeza. Nunca me sentí tan vivo, tan esperanzado… nunca sentí tanta energía”. Cuando dio positivo en un test de la ATP, escribió una carta con medias verdades y mentiras, y se le perdonó el desliz

Cuando le confesó a Steffi que detestaba el tenis

Cierta vez, al principio del noviazgo, fueron a una playa y en un momento de intimidad, Andre le dijo a Steffi que le iba a decir algo que nunca le había confesado a nadie: “Detesto el tenis”. Y Steffi lo miró y le dijo ante su sorpresa: “Yo también, pensé que todos lo que son como nosotros lo hacían”

Cuando se dio cuenta cómo tenía que cambiar su juego para ganar

A fines de 1994 se encontró con Gilbert y este le mostró con una anécdota un enfoque nuevo de su tenis. Con un ejemplo le enseñó cómo pensar diferente: le preguntó cuándo él decidía adónde sacar, y Agassi le respondió que en general, cuando iba a lanzar la bola o cuando incluso ya estaba en el aire. Y le preguntó a Gilbert: “Y vos?” a lo cual el inefable Brad le respondió: “Nooo, yo sabiendo contra qué rival me toca, un mes antes sé dónde sacarle”, mostrando la importancia de la planificación para ganar

Sus relaciones

“Seamos directos. He sido un tirano? Sí. He sido duro y severo? Sí. Pero mejor un padre al lado de un hijo deportista que un entrenador, esos gurús aman por contrato, no por sangre”

Mike Agassi

Agassi antes y después, menos pelo, otra raqueta, el mismo revés
Agassi antes y después, menos pelo, otra raqueta, el mismo revés

Hubo cuatro hombres que incidieron de una manera definitiva en su vida deportiva:

Su padre:

“Cuando Andre perdió una final júnior contra Courier, le quité el trofeo por el segundo puesto y lo tiré al río”

Mike Agassi

Habiendo sido boxeador olímpico para su país, tuvo claro desde el inicio que su último hijo estaba predestinado para ser bueno al tenis, su nueva pasión. Sus hermanos ya habían pasado por la obsesión de Mike por sacarlos campeones, pero no tenían el don.

Y se dedicó a él de una manera absorbente y cruel. Desde los cuatro o cinco años, en una cancha en el fondo de la casa, lo hacía pegar 2500 tiros por día, que lanzaba una máquina lanzapelotas, adaptada sobre una mesa para que tuviera menos tiempo y desarrollara los reflejos del niño, (el pequeño le decía “el Dragón”). Su estrafalaria teoría era que, si el chico pegaba un millón de bolas al año, lograría la perfección en los golpes.

Su propio padre fue quien le dio a los doce años un pastilla estimulante para jugar con más energía. Su hermano Phillip, de dieciseis años, ya le había advertido que eso pasaría, porque también se la había hecho tomar a él. Luego de hacerlo, Andre, ganó un partido jugando mal a propósito, le dijo al padre que la pastilla le había hecho doler la cabeza, y el padre no volvió a insistir

Nick Bollettieri:

“Es probable, pero valdría 5 millones menos”

Cuando una mujer le criticó el estilo de corte de pelo y vestimenta de Agassi

Andre (segundo desde la izquierda), Nick Bolletieri, y a su lado, Jim Courier

No solo fue el que terminó de moldear el estilo de Agassi, sino el que administró la dosis justa de libertad para poder rebelarse, con la rigurosidad del entrenamiento, y marcando límites para que no se terminara de descarriar y dejar el tenis (y su negocio)

Ex militar, sus sistemas de entrenamiento eran soviéticos, pero su manera de vender lo hacía ultracapitalista: fue un promotor comercial único, consiguiendo y vendiendo la imagen de Agassi como nadie, aún incluso en detrimento de los que le ganaban como Jim Courier, pero no vendían tanto como el “Kid”

Brad Gilbert

“Cuando buscás la perfección como última meta, estás buscando algo que no existe, y hacés a todo el mundo alrededor miserable”

Brad Gilbert, citado en “Open”, la autobiografía de Andre Agassi

Gilbert, un jugador que llegó a estar N° 8 del mundo, fue más conocido por ser el autor de “Winning Ugly” (Ganando Feo) un best seller del tenis. Contratado por Agassi, le dio una dimensión extra, táctica, sagaz, de cómo aprovechar su juego. Como recordaba Agassi en un capítulo del libro de Gilbert: “Sé que cuando juego bien, es difícil ganarme. Brad me ayudó a ganar los días que no lo hago”

Gil Reyes

“Pienso que podemos encender el fuego de nuevo”

Gil Reyes, luego de la caída en el ranking de Agassi

Cuando comenzó con Reyes, era por unos meses, y estuvieron juntos 15 años. Preparador físico con pasado pesado (tiene una herida de bala en la pierna, de su juventud en los suburbios de Los Ángeles) y una disciplina rigurosa, fue más que un entrenador, un gurú, un motivador para dar lo mejor de sí en la cancha. Si Gilbert se encargaba del software de juego, del plan de vuelo, Reyes se encargaba de tener el hardware y la maquinaria aceitada.

Su relación indestructible fue tal, que el primer hijo de Andre, tiene como segundo nombre Gil

Hubo 2 mujeres que también lo marcaron

Brooke Shields

Brooke fue una consecuencia de haber estado en el mainstream de la publicidad con sus múltiples contratos y exposición mediática.

También de encontrarse con una especie de “alma gemela” en cierto sentido, ya que la madre de Brooke fue la que la modeló y proyectó su carrera, sometiéndola también a abusos similares como los de Mike Agassi.

Su noviazgo y casamiento, junto con la relación con Gilbert, le dieron la estabilidad para ser el N°1, fue ella quien lo convenció de que abandonara su peluca y se rapara, mostrando la realidad.

Lo curioso fue que, para su casamiento, ella siguió un riguroso entrenamiento para bajar de peso, y pegó en la heladera una imagen de Steffi Graf jugando y le dijo: “Ves? Estas piernas quiero tener.”

Steffi Graf

Así como Brooke fue su alma gemela por crianza, Steffi fue donde no solo se vio reflejado en el deporte, sino que también tenía alguien que hablaba su idioma, y se podría decir que hasta mejor (Steffi como tenista es más que Andre). Además, los dos sabían lidiar con las presiones de rivales como pocos.

Agassi y Graf se casaron en 2001 en Las Vegas, con solo tres personas en la sala, el juez que les unió y las madres de ambos. Luego tuvieron dos hijos: Jaden Gil y Jaz Elle.

Otras actividades luego de su retiro

Luego de su retiro tuvo varios negocios, entre ellos en su ciudad, comenzando con un colegio charter para minorías. También creó una Fundación: la Andre Agassi Charitable Association, para chicos abandonados y abusados. Asimismo, ha construido una clínica para chicos enfermos por epidemias. En total ha donado casi 40 millones de dólares.

Con Graf y otros deportistas también creó Athletes for Hope (Atletas para la Esperanza), que ayuda a otros profesionales a involucrarse en causas benéficas.

Como entrenador tuvo un fugaz paso, en el 2017 como coach de Djokovic y en el 2018 con Dimitrov, pero sin mucho éxito, y siempre dijo que le hubiese gustado serlo con Nadal

Curiosidades

· El apellido Agassi fue cambiado por su padre en la época que vivía en lo que en su infancia era Persia y luego Irán. El original era de origen armenio: Agassian, pero en esa época los turcos “nos usaban como blancos móviles” dijo Mike alguna vez

· La final que pierde de Roland Garros contra el ecuatoriano Andrés Gómez, fue atribuida por Agassi, por su preocupación a que se le cayeran los apliques y extensiones que se había puesto para disimular su calvicie. “Estaba más preocupado por lo ridículo que iba a quedar si se me caían que por ganar” dijo luego

· Sobre sus shorts de jean, cierta vez contó que Nike una vez los había convocado para mostrarle las nuevas colecciones de indumentaria, y que había pensado esas prendas para John McEnroe, mostrando su costado más rebelde, pero este, contra todos los pronósticos, dijo que nunca usaría eso, y como por ránking luego le tocaba a Agassi elegir, no dudó y se los apropió. Nike vendió millones de shorts y calzas flúo que venían con el combo

· En sus primeros años no quiso jugar Wimbledon porque estaba en contra del “dress code”, predominantemente blanco. Recién lo hizo en 1991, cinco años después de hacerse profesional. Y al Australian Open, que fue en última instancia el título que más logró, faltó los primeros ocho años de su carrera!

· En 1996, junto a otras estrellas del deporte como Wayne Gretzky, Joe Montana, Shaquille O’Neal, Ken Griffey, Jr., y Monica Seles, abrió una cadena de bares temáticos llamadas Official All Star Café. Memorabilia de todos ellos y otros atletas decoraban el lugar. En 2001 cerraron

· Guillermo Coria contó en el circuito que Agassi, cada vez que lo veía, le peguntaba: cuánto pesás? A la tercera vez, Coria le preguntó a Gil Reyes porqué la insistencia, y este le dijo: “Nosotros, dos veces al año, con el equipo de trabajo analizamos jugadores, y cada uno da su punto de vista de qué le gustaría tener de cada jugador para que lo incorpore

Andre. Y él está obsesionado con tu velocidad y tu coordinación, dice que sos muy rápido y llegás muy bien a las bolas difíciles. Por eso quiere pesar como vos para ver si puede lograr lo mismo.” Coria le dijo que para él era imposible, porque tampoco podía tener su potencia y su fuerza. Más tarde, a fines de 2004, iba a hacer un pretemporada con Reyes, pero Agassi, cuando se enteró, suspendió su descanso y arrancó antes la pretemporada, para que Coria no tuviera a Reyes como preparador físico.

Conclusión

Andre Agassi tiene una historia de vida de la que se pueden aprender un montón de cosas. Su capacidad de cambio, su esfuerzo por agradar y ser el mejor, su madurez para aceptar errores y enfocarse en lo que hay que hacer, en su tarea fuera de la cancha para ayudar a otros, etc.

Si de algo sirven las biografías, es para eso, para que nos muestren no la historia sórdida o los chimentos, sino para que nos guíen como un faro, por donde hay que ir y tal vez más importante, para evitar los que nos puede hundir

Con este artículo termino la saga de “Los Segundos…”, espero que si llegaste hasta acá lector, puedas haber sacado algunos datos que sirvan, enseñanzas a aplicar, o simplemente, hayas pasado un buen rato. Con eso solo, más que satisfecho estoy.

Nos volveremos a encontrar.

Tata Echegaray

http://www.espn.com.ar/video/clip?id=7199964 Resumen de jugadas y tiros de Agassi

https://youtu.be/vt_fSL9hiJM Final de Roma que pierde con Luli Mancini

https://vimeo.com/114816208 Video de la fundación Agassi

Entrenador de tenis y pádel. Consultor deportivo en Gestión, Marketing y Comunicación de Deportes de Raqueta. Periodista e Investigador. Ex profesional

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